Desde que nacemos nos acostumbran a que alguien nos enseñe a hacer las cosas, a que alguien nos instruya, enseñe, eduque. Desde bebes nuestro padres dedican gran parte de su tiempo a enseñarnos a hacer cosas, a comer, gatear, caminar, jugar, que lo caliente hace tutu, que las aspas de los abanicos cortan los dedos, que hay muchas cosas que no nos debemos meter a la boca, que si no hacemos caso va a venir el coco, etc, etc, etc. Después algunos ingresan a guarderías en donde nos enseñan conductas ya no individuales sino grupales, posteriormente llega la primaria en donde empieza la enseñanza y aprendizaje del tipo académico, materias como español, ciencias sociales, y las tan queridas matemáticas, y así sucesivamente muchos vamos avanzando, secundaria, preparatoria, profesional, y en algunos casos las llamadas actividades extracurriculares como cursos de ingles, karate, natación, etc. No es nada inesperado el hecho de que muchos nos formemos cierta dependencia, una casi limitación en la que para aprender algo nuevo alguien nos lo tenga que enseñar. En mi caso por mucho tiempo así fue.
Pero que alguien te enseñe no es la única forma de aprender a hacer algo también existe la posibilidad de aprender por nosotros mismos, auto educarnos, lo que se conoce como auto aprendizaje.
El auto aprendizaje consiste es aprender algo de manera individual, sin ayuda de maestros, la única ayuda disponible son los conocimientos y habilidades previamente adquiridas, quienes aprenden utilizando este modelo son los autodidactas.
Vemos de manera global algunas condiciones que se dan en cada modo de aprendizaje:
Instrucción: Se tiene uno o varios maestros que facilitan información, dan explicaciones basadas en ejemplos, proporcionan ejercicios de prueba y retroalimentan sobre los resultados de los mismos, evalúan al estudiante y avalan el aprendizaje del aprendiz.
Autodidacta: No se tienen maestros, el aprendiz debe buscar la información, entenderla, buscar ejemplos teóricos y prácticos y determinar un medio efectivo de evaluar el conocimiento adquirido.
Al ver estas dos breves descripciones es clara la importancia del maestro en cuanto a la instrucción se refiere, y aquí viene lo interesante, tal vez no se aprecia a primera vista, pero en el caso autodidacta la importancia del maestro es en mi opinión aún mayor. La diferencia es que el maestro es uno mismo y depende de sus habilidades para aprender satisfactoriamente.
La cuestión es ¿qué debemos ser: instruidos o autodidactas?
En mi humilde opinión, yo considero que idealmente debemos ser ambos. Creo que todos somos en algún momento de nuestra vida instruidos por lo menos cuando pequeños, pero no todos llegamos a ser autodidactas alguna vez.
Creo que para llegar a ser autodidactas requerimos haber sido instruidos alguna vez, ya que en mi experiencia a la hora de auto educarnos, nuestras principal herramientas es nada más y nada menos que lo que ya sabemos con anterioridad. Dependiendo de nuestra edad lo que nos enseñaron en nuestras familias o en la primaria, secundaria, karate , etc.
Todos llegamos en algún punto de nuestra vida a un cierto punto de descanso en cuanto al aprendizaje se refiere, cuando terminamos la carrera y conseguimos un trabajo o cuando siendo más jóvenes ya sea por necesidad o por decisión propia no seguimos estudiando y escogemos una profesión que por lo general aprendimos en nuestra familia. Es en este punto en que empieza la rutina de la vida de adulto y por lo general dejamos de aprender y es en este mismo punto donde a mi parecer es imperativa la necesidad individual de aprender cosas nuevas, de crecer como individuos.
Pero que pasa ya tenemos un trabajo con un horario que cumplir, obligaciones familiares, etc. No disponemos de la flexibilidad de tiempo para asistir a una escuela a que nos enseñe un maestro. Pero por otro lado, tal vez tarde por la noche, muy temprano por la mañana o en los fines de semana existe un maestro que tiene la misma disponibilidad de tiempo que tú, uno que te conoce muy bien, que sabe de cuanto tiempo dispones y cuales son tus intereses, TÚ mismo. Entonces, ¿Por qué no aprovechar a este maestro que te conoce tan bien, con quien puedes ser tu mismo y aprender a tu paso y en el horario que más te convenga, y las cosas que tu quieres aprender, cosas que necesitas o cosas que te gustaría saber? La decisión es muy personal y dependerá precisamente de las ganas que tengamos de saber más, de aprender algo que nos sirva en el trabajo o simplemente algo que por gusto nos interese.
A la fecha he aprendido mucho de ambas formas, por instrucción en las instituciones donde estudié y de manera autodidacta ahora que trabajo y tengo otros compromisos, por lo que en lo personal me considero tanto instruido como autodidacta, y aunque he disfrutado ambas formas de aprender, debo de reconocer que me resulta más enriquecedor y entretenido aprender cosas por gusto de manera autodidacta.
PD.
Nadie puede saberlo todo.
Todos los días se puede aprender algo nuevo.
Siempre habrá cosas nuevas que aprender









Twitter Updates
Written by Luis Ortega
Topics: Desarrollo Personal