Prueba por 30 dias y luego decide

Written by Luis Ortega

Topics: Desarrollo Personal

Al paso de los años he hecho varios intentos de empezar a hacer ejercicio de manera constante, sin embargo, no he logrado adquirir este hábito. Ahora que los 20s se me acaban y casi empiezo los 30s estoy muy consciente de que es muy recomendable ejercitarse por lo menos en el área cardiovascular 30 minutos diarios para mantener un buen nivel de oxigenación y funcionando adecuadamente el organismo. A pesar de esto, cada vez que inicio, después de 3 ó 4 días los pretextos para no seguir me han sobrado, lo más que he logrado mantenerme han sido solo 2 semanas, lamentable, lo sé.

Siempre le digo a mi esposa: “ Ahora si mi vida, mañana empieza mi nueva rutina”, refiriéndome ha incluir por lo menos 30 minutos de ejercicio diario y con la idea de hacerlo de aquí para adelante. Llega el día de mañana y la rutina ni siquiera comienza pues no me levanto a la hora adecuada por la mañana y por la tarde llegué muuuuy cansado de trabajar, y una vez más un intento fallido se suma a la cuenta.

Hace unos días leí en el blog de Steve Pavlina (http://www.stevepavlina.com/) unos de sus posts titulado “30 days to Success”, en el cual plantea algo que me pareció muy interesante. Un método para lograr cambios en nuestra forma de vida, muy adecuado para mi problema con el ejercicio.

Se trata de una analogía entre como comúnmente se promociona el software de computadoras por medio de pruebas gratuitas de 30 días, es decir, puedes utilizar un programa 30 días de manera gratuita, al terminar este periodo evalúas que tan conveniente es para ti seguir usando el programa, si lo es, lo compras.

Pavlina plantea la idea de que cuando nos proponemos un cambio a largo plazo en nuestra forma de vida como hacer ejercicio o cambiar un régimen alimenticio inconscientemente nos enfocamos en lo cómodo que es nuestra forma de vida actual y en lo que “perderemos por siempre” de realizar el cambio, lo que nos lleva a la generación de pretextos al por mayor. La base del método consiste en pensar que vamos a hacer una prueba, solo por 30 días, y si después de los 30 dias no nos gusta lo dejamos y volvemos a nuestra rutina cotidiana, pero por el contrario si nos gusta podemos adoptarlo como parte de nuestra “nueva rutina”, que en realidad ha sido nuestra rutina por 30 días. Adicionalmente, si al término de los 30 días aún no estamos seguros de si nos conviene o no, podemos extender nuestro periodo de prueba a 45 o 60 días y después decidir.

Steve expone que al término de los 30 días tenemos 4 hechos:
1. Habrás hecho lo suficiente para que la actividad se convierta en un hábito, por lo que será más sencillo continuarla de lo que fue al inicio.
2. Habrás vencido la adicción a tus viejos hábitos.
3. Contarás con 30 días de éxito en tu nuevo hábito lo que te dará mucha confianza y motivación para continuar.
4. Tendrás a la mano los resultados de los 30 días para su evaluación y tomar una decisión consciente de seguir o no, ya que se tiene una clara idea de lo que podemos esperar si continuamos.

En resumen la idea es hacer una prueba de 30 días y luego decidir si quieres continuar o no.

En lo personal esta propuesta me parece interesante, y me dispongo a ponerlo en práctica en vivo y a todo colo a ver que tal me vá. La idea es levantarme diario a partir de mañana 18 de septiembre de 2007 a las 5:00 am e iniciar con una rutina de ejercicio diario de por lo menos 30 minutos, a ver si haciendo la prueba de 30 días logramos hacer de esto un hábito. Y claro que por supuesto comentaré sobre mis resultados al respecto.

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